jueves, 30 de abril de 2009

La crisis de los años treinta

Esta semana en clase hemos hablado de la crisis de los años treinta, y hoy centraré mi entrada en el blog en las causas profundas de la crisis.

Después de la guerra, los Estados Unidos pasaron a liderar la economía mundial mientras tenían también un fuerte crecimiento económico. Gracias a las mejoras en los procesos productivos se produjo un aumento de la productividad que permitió un fuerte crecimiento de la producción y de la demanda, sobretodo de productos de consumo duraderos. También crecía mucho el sector de la construcción, facilitado por la difusión de la electricidad y del automóvil.

Muchas familia se fueron a vivir al extrarradio para mejorar su calidad de vida, se creó un clima de optimismo: los felices años 20, pero a principios de 1929 las cotizaciones bursátiles dejaron de crecer y después cayeron más rápido de lo que habían subido, se produjo una recesión profunda y que se extendió rápidamente a nivel mundial: la depresión de los años treinta.

La economía americana de los años veinte presentaba diferentes problemas:

· Problemas agrarios: La agricultura americana sufría problemas estructurales, especialmente en pequeñas explotaciones productoras de maíz y de algodón. Los productores de maíz se enfrentaban a una disminución del consumo interior, debido al aumento del bienestar de la población que permitía substituir el pan por otros alimentos, y también una disminución de las exportaciones ya que tenía precios poco competitivos en comparación con el resto de países. El precio del maíz al productor se redujo a la mitas.

Los principales problemas de la agricultura americana estaban provocados por las diferencias entre la oferta y la demanda, la demanda europea había hecho subir rápidamente los precios, cosa que indujo a los agricultores a invertir e innovar en sus explotaciones, con inversiones financiadas a crédito.

Al final de la guerra, la producción continuaba creciendo mientras los precios bajaban rápidamente, el problema estaba en las explotaciones endeudadas e hipotecadas, que con la caída de precios no podían cubrir con sus ingresos los gastos de explotación y los financieros, se multiplicaron el número de explotaciones agrarias embargadas. La caída de los precios agrarios fue el aumento más utilizado por los agricultores en su petición de ayuda y condicionó la política arancelaria de los Estados Unidos.

· producción industrial, salarios y beneficios:
El cambio tecnológico jugó un papel importante en el crecimiento de la producción y la productividad industrial en los Estados Unidos, este aumento de la productividad se debía a la aplicación de la electricidad en la producción, a la generalización de la cadena de montaje y al a mejora que represento el camión en los transportes.

El aumento de la productividad tenía un ligero reflejo en los salarios, en 1929 la masa salarial sólo era un 7% superiores de la de 1920, aunque el sentimiento era de mejora salarial a causa del incremento de salarios reales, de la disminución del número de horas trabajadas y del aumento del trabajo femenino, que permitía que muchas familias ingresaran dos salarios. Los precios bajaron poco y se produjo una gran acumulación de beneficios. Pronto la producción crecía más rápido que la capacidad de compra de la población, y se produjo un exceso relativo de capitalizaciones en muchos sectores industriales. Los sectores más afectados fueron los bienes de consumo duraderos, incluida la construcción, la demanda de los cuales era totalmente elástica. La mayoría de los empresarios decidieron paralizar las inversiones para evitar la sobreproducción relativa y desviar los beneficios de las empresas hacia las finanzas, este desvío se hizo de tres maneras; financiando las compras de los propios productores mediante las ventas a plazos, concediendo créditos a corto plazo al exterior, sobretodo en Alemania y Austria, e invirtiendo en bolsa o en préstamos para la inversión bursátil.


La crisis de los años treinta es comparable a la crisis mundial que estamos sufriendo actualmente, ambas tienen como causa la bolsa y los finanzamientos que no se pueden llegar a cubrir, concedidos debido a una excesiva confianza, auqnue tal comparación no se puede hacer al 100%, puesto que se necesita cierta perspectiva para analizar un fenómeno asi.

domingo, 26 de abril de 2009

La primera guerra mundial





Esta semana en clase hemos hablado de la primera guerra mundial, pero he decidido centrar mi entrada en el blog en las consecuencias que tuvo el conflicto.


La guerra duró 4 años, aunque inicialmente todos pensaban que duraría poco, eso significó muchos más daños de los que podían imaginar; la movilizaciónde 65 millones de personas, sólo con la disminución de la producción y de la renta que esto significaba, más la producción destinada a armamento y la interrupción de algunos de los flujos comerciales ya tenían un coste incalculable, por no hablar de los costes directos (muertes e incapacidades).

Aunque los costes fueron muy desiguales, las zonas más dañadas fueron los campos de batalla y los territorios ocupados, las zonas másafectadas fueron Bélgica, el norte de Fracia, el noroeste de Italia, Serbia y Polonia.
Debido a las pérdidas que Europa experimentó como consecuencia de la guerra y debido también la crecimiento de otros continentes, se produjo una caida de la importancia económica europea en el conjunto de la economía mundial, de manera que las economías que salieron más beneficiadas fueron los Estados Unidos y Canadá.

La Eurposa de la postguerra tenía otro problema, la mala asignación indutrial. Tenía demasiada capacidad de ptoducción en industrias relacionadas con la guerra como la obtención de acero, la maquinaria o la industria naval, y en cambio, poca capacidad de producción de productos para la reconstrucción y el consumo, además de contar con unas redes de transporte en mal estado.

El comercio se detuvo, debido a la disminución de la oferta y a que la guerra había estimulado en muchos países industrias substitutivas de importaciones, a parte de la ocupación de los Estados Unidos y Japón a los mercados europeos.

El conflicto también dej´malestar social, la guerra la hicieron sobretodo obreros o campesinos que se desmoalizaron al encontrarse sin trabajo mientras veían los beneficios obtenidos por los empresarios, además del sacrifico que suponía a los trabajadores el retorno del patrón oro. Por otra parte, se produjo un aumento en la participación política de las clases bajas de la sociedad, estimuladas por la Revolución Rusa, pedían un gobierno más democrático y sociedades menos desiguales, y aunque fue despacio,la tendencia era hacia ese objetivo.

El principal problema con el que se encontró Europa cuando quería reconstruirse era la falta de capital, debida en parte a la manera como diferentes países financiaron el conflicto.

Comparar este conflicto es complicado, pero puedo relacionarlo partiendo del hecho de que la clase más perjudicada en la primera guerra mundial fue la clase obrera, que era la que luchaba, igual que en la Revolución Industrial, que fue la primera vez donde no se tenía en cuenta a los trabajadores y no tenían derecho a nada, por tanto, también eran la clase perjudicada. En la Revolución Rusa nos encontramos, otra vez más con lo mismo, y esta vez, igual que en la primera guerra mundial los trabajadores luchaban para cambiar su situación.

sábado, 18 de abril de 2009

El sistema internacional de pagos: el patrón oro




Esta semana en clase hemos estudiado el sistema internacional de pagos, el patrón oro.

En el s. XIX prácticamente todos los países tenían fijada la equivalencia de sus monedas, la mayoría con un patrón bimetálico. Fue a partir de 1870 cuando las principales potencias comerciales (Gran Bretaña, Alemania, Francia y los Estados Unidos) abandonaron el patrón plata y se unieron al patrón oro puro, echo que ayudó al a creación de un sistema monetario internacional de pagos en patón oro. Otros países lo adoptaron pero la circulación y las reservas no eran básicamente en oro. La formación del sistema monetario del patrón oro significó una mutación, a mediados del s. XIX sólo tenían un sistema monetario de patrón oro Inglaterra y Portugal, los demás países tenían un sistema monometílico plata o bimetálico, aunque España mantenía un sistema sin patrón.

Las causas del abandono de los demás sistemas y la implantación del patrón oro fueron diversas, pero el resultado entre el valor monetario y el valor de mercado producía un desajuste creciente y de un nivel muy superior al que había en 1870, ante tal situación muchos países empezaron a emitir monedas de plata de valores pequeños con un contenido inferior al legal, en circulación había monedas de plata reales, de denominación alta y otras de denominación baja, fiduciarias simultáneamente, iniciándose una guerra a la baja entre diversos países que afectó a la credibilidad de la moneda de plata. La difusión del dinero bancario hacía que las economías nacionales pudiesen funcionar con una menor cantidad de moneda metálica fuerte.

Alemania fue el primer país que abandonó el patrón plata en 1871 después de la guerra franco prusiana, aunque fue un cambio lento, la razón principal era que el monometalismo oro tenía efectos deflacionistas, que comportaba resistencias al abandono.


La búsqueda del sistema internacional monetario con la finalidad de globalizar el mercado y facilitar el acceso mundial se repite en nuestra historia hace relativamente pocos años con la implantación del euro en la mayoría de países de la Unión Europea, el proceso tampoco fue nada rápido y se fueron añadiendo países poco a poco, cuando cumplían los requisitos para ello. Es curioso como Inglaterra fue una de las primeras potencias que instauró el patrón oro y en cambio, es de los pocos países de la Unión Europea que no se ha cambiado su moneda por la del euro.

domingo, 5 de abril de 2009

Crecimiento económico moderno

Esta semana en clase hablamos del crecimiento económico moderno, aprovechando que ya terminamos con la parte tecnológica comenzamos la parte más teórica.

El crecimiento económico ha sido autosostenido, a excepción de los años de la segunda guerra mundial, siempre ha ido superando el techo malthusiano de la productividad. Desde los siglos XVIII al XX el crecimiento ha sido sostenido, eso ha implicado enormes cambios, destrucciones de campos agrícolas, de capitales exteriores,...
Tal crecimiento tiene muchas explicaciones, nosotros las hemos visto desde la visión occidental con 4 escuelas de pensadores:

1. PRECEDENTES: grandes pensadores prehindustriales, en esta escuela se unen tres grupos, los arbitristas en el s.XVI (pensadores españoles, el objetivo era señalar que la base del poder económico era su base demográfica. Se basaba en ejército e impuestos. Su base era crecer hacia América y Europa. Sancho de Moncada era uno de los pensadores más importantes) los fisiócratas en el s.XVIII (pensadores franceses, la base de su riqueza era el campo. La capacidad de producción de alimentos lo asegura una estructura equilibrada asentada de familias, y el estado debe asegurar su adquisición.)y los mercantilistas(la base es el mercado, la capacidad de consumir. Cuanto más se invierta en apertura económica más crecimiento, procuraban tener una balanza de pagos positiva, con una balanza comercial positiva).

2. CLÁSICOS: S.XVIII al XX, se dividían en grupos optimista sobre las posibilidades (Adam Smith y la acción invisible del mercado, la búsqueda individual del máximo beneficio y la división del trabajo) y los pesimistas (David Ricardo y Malthus, los mecanismos de ajuste de los excesos de población que reducen productividad de salarios según Ricardo o de mortalidad según Malthus).

3. NEOCLÁSICOS: Hay la visión deductiva y abstracta (por etapas) y la visión del desarrollo (inductiva y realista, por tendencias). Piensan que el mercado lo determina la actividad económica, piensan igual que Adam Smith.

4. NEOINSTITUCIONAL: creen que las instituciones son la clave del desarrollo, y no el mercado.

Este tipo de escuelas con sus visiones diferentes las unas a las otras han existido siempre, por ejemplo la posición de los movimientos de mercaderias, donde los mercantilistas creían que lo que ganaba el estado por la vía del comercio internacional, los otros estados necesariamente lo pierden, en cambio los clásicos opinan que el comercio internacional puede ser beneficioso para todos los paises participantes, cuanto más grande sea el volumen de comercio mundial más grandes será el bienestra de los ciudadanos.