
Esta semana en clase hemos estudiado el sistema internacional de pagos, el patrón oro.
En el s. XIX prácticamente todos los países tenían fijada la equivalencia de sus monedas, la mayoría con un patrón bimetálico. Fue a partir de 1870 cuando las principales potencias comerciales (Gran Bretaña, Alemania, Francia y los Estados Unidos) abandonaron el patrón plata y se unieron al patrón oro puro, echo que ayudó al a creación de un sistema monetario internacional de pagos en patón oro. Otros países lo adoptaron pero la circulación y las reservas no eran básicamente en oro. La formación del sistema monetario del patrón oro significó una mutación, a mediados del s. XIX sólo tenían un sistema monetario de patrón oro Inglaterra y Portugal, los demás países tenían un sistema monometílico plata o bimetálico, aunque España mantenía un sistema sin patrón.
Las causas del abandono de los demás sistemas y la implantación del patrón oro fueron diversas, pero el resultado entre el valor monetario y el valor de mercado producía un desajuste creciente y de un nivel muy superior al que había en 1870, ante tal situación muchos países empezaron a emitir monedas de plata de valores pequeños con un contenido inferior al legal, en circulación había monedas de plata reales, de denominación alta y otras de denominación baja, fiduciarias simultáneamente, iniciándose una guerra a la baja entre diversos países que afectó a la credibilidad de la moneda de plata. La difusión del dinero bancario hacía que las economías nacionales pudiesen funcionar con una menor cantidad de moneda metálica fuerte.
Alemania fue el primer país que abandonó el patrón plata en 1871 después de la guerra franco prusiana, aunque fue un cambio lento, la razón principal era que el monometalismo oro tenía efectos deflacionistas, que comportaba resistencias al abandono.
La búsqueda del sistema internacional monetario con la finalidad de globalizar el mercado y facilitar el acceso mundial se repite en nuestra historia hace relativamente pocos años con la implantación del euro en la mayoría de países de la Unión Europea, el proceso tampoco fue nada rápido y se fueron añadiendo países poco a poco, cuando cumplían los requisitos para ello. Es curioso como Inglaterra fue una de las primeras potencias que instauró el patrón oro y en cambio, es de los pocos países de la Unión Europea que no se ha cambiado su moneda por la del euro.
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